El
pensamiento de P. Freire se sitúa en el contexto de la reflexión contemporánea
en Pedagogía. Su trabajo dará lugar al planteamiento de una tesis diferente a
las críticas de los autores hasta el momento hacia la misma. Para él, la
pedagogía es considerada como un elemento fundamental en la política para
conseguir un logro y un cambio democrático.
Desde
el principio...
Freire comienza a elaborar su obra
en el contexto de una América Latina económicamente subdesarrollada, donde las
grandes diferencias sociales constituyen un hecho comùn a la mayorìa de las
naciones de la región. El inicio de la década de los sesenta marca, en la
economía, el auge del denominado "desarrollismo". Se llamó así a la
teoría que considera el desarrollo como un proceso lineal que parte del
subdesarrollo para llegar al desarrollo situado en el extremo final del
proceso. El subdesarrollo aparece así como una carencia que
es posible superar con la condición de ajustarse al modelo de desarrollo lineal
mencionado anteriormente. Esta teoría percibió la educación como un sector
auxiliar para sus propósitos económicos. Pero las pedagogías
desarrollistas no se plantearon las cuestiones a fondo en educación. Se
trataría, según esta interpretación, de un proceso en el que el Norte absorbe al
Sur, por lo tanto el subdesarrollo no se corregiría con la incrementación de
modelos económicos de otros países, si no con la transformación de las
relaciones entre Norte y Sur de la misma región. A partir de esta visión se crean y nacen reformas.
Esta interpretación de la realidad
económica de América Latina tienen relación con otra gran corriente pedagógica
de esta época y que R. Nassif denomina como pedagogías de la liberación. Tiene
en común: el reconocimiento de la politicidad de la educación,
la denuncia de los factores de desarrollo y la propuesta de transformación de
la realidad.

Paulo Freire es uno de los más destacados representantes de esta tendencia que nace desde su obra "Pedagogía do oprimid, New York: Herder & Herder, 1970". A partir de aquí nos propone una pedagogía con una nueva forma de relación entre educador/ educando y entre sujetos sociales y que ha ido creciendo y creciendo hasta ser parte imprescindible de la educación en nuestros días llamada Pedagogía de los Oprimidos.

Paulo Freire es uno de los más destacados representantes de esta tendencia que nace desde su obra "Pedagogía do oprimid, New York: Herder & Herder, 1970". A partir de aquí nos propone una pedagogía con una nueva forma de relación entre educador/ educando y entre sujetos sociales y que ha ido creciendo y creciendo hasta ser parte imprescindible de la educación en nuestros días llamada Pedagogía de los Oprimidos.
En su práctica Educativa, Freire
realizó el análisis de la relación entre educación y sociedad. Esto le condujo
a la comprensión de las determinaciones sociales de la educación y de cómo la
clase social dominante, opresora, transmite su ideología a la clase dominada.
Así pues, afirma que los poderes de las clases imponen sus modelos educativos
como elementos de estabilidad de un sistema social que les favorece y que nunca
van a modificar voluntariamente a favor de las clases oprimidas. Esta
verificación le lleva a establecer uno de los supuestos más firmes de su
planteamiento pedagógico y que se refiere al carácter político de la educación.
Debemos de tener en cuenta que la
reflexión pedagógica de Freire se fue construyendo en la práctica. Su pedagogía
se construyó desde y con los oprimidos antes de que para los oprimidos, de
ahí que su pensamiento se elaborara en función de un compromiso con la
liberación de los marginados. La concepción del hombre que fundamenta su pedagogía es la de un hombre
cuya característica distintiva es la conciencia de sí mismo y del mundo, por
eso el hombre "no sólo está en el mundo si no con el mundo".
Paulo Freire es consciente de que la
sociedad que le toca vivir posee una dinámica que conduce a la dominación de
las conciencias, lo que se traduce en una pedagogía que responde a los
intereses de las clases dominantes. Frente a esta situación reacciona afirmando
que la necesidad de la humanización del oprimido debe partir desde él mismo.
Pretende que el individuo se forme, no formarlo, para ello sustenta una
pedagogía en la que el individuo aprenda a cultivarse a través de situaciones
de la vida cotidiana. Los textos que el individuo construye le permiten
reflexionar y analizar el mundo en que vive, pero no para adaptarse a él, sino
para reformarlo.
El método de aprendizaje de Paulo
Freire no es simplemente de reproducir las palabras ya existentes, sino que
éstas se crean y le permiten hacer conciencia de la realidad para luchar por su
emancipación. Es decir, de los pensamientos creados, el individuo reflexionará,
formándose a sí mismo en su interior y creando en su conciencia una lucha por
transformar la realidad y liberarse de la opresión. Esto se da porque algunos
individuos adquieren una conciencia ignorante en la que se dan cuenta de su
situación y sin embargo no se esfuerzan por modificarla.
"Educación
con el educando y no para el educando". El método que propone es un plan
para la liberación auténtica del hombre, sea opresor u oprimido. Según su
propuesta, educadores y educandos deben trabajar juntos para desarrollar una
visión crítica del mundo en el que viven. De esta manera, Freire afirma que el
hombre debe de ser educado en libertad y exige la creación de personas
responsables. Nadie tiene el saber total y nadie es un ignorante absoluto.
Todos aprendemos de todos si estamos abiertos a ello. Usar el sistema de la
educación económica demuestra una falta de confianza en las habilidades del
pueblo en no dejarlo tomar una función más activa. Se trata de una pedagogía
que nos invita a analizar y transformar el mundo.
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